• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 20 No. 690    

Político profesional

Elma Laura Ahumada / elmalaura@yahoo.com




Nota publicada: 2017-04-03




Cada día es más difícil creer en los políticos, en los partidos y en todo lo que tenga que ver con el gobierno; cualquier encuesta arroja, de entrada, un rechazo, una escasa credibilidad y una débil consideración a las actividades cotidianas que llevan a cabo, eso tiene un motivo y se llama corrupción.

Antes, quien se dedicaba al servicio público era por vocación, con principios, valores y entrega a la patria; con orgullo y dedicación, vivían en la honrada medianía  y los menos, hacían uso indebido de su función, eran rechazados, señalados, padecían hostilidad social, ahora, que es más clara la evidencia de gente aprovechada que logra posiciones de privilegio, se pasean por las calles, hacen del puesto su alcancía personal pero además, evitan el desarrollo de su comunidad.

También hay que decir, que un mal político no solo es el que roba, abusa de su puesto o se queda con el presupuesto, sino aquel que no sabe gobernar, que no escucha ni acepta sus limitaciones, que no consigue nivelar el “barco” y tanto él como su pueblo se hunde, que no visualiza el daño que hace al ejercicio público, a su propio partido.

El rechazo general es a los políticos pero es más a los que se creen políticos, resulta factible que los partidos volteen a la sociedad civil para invitar a que participe, eso es algo positivo, pero por favor, por lo menos escojan a alguien que haya contribuido a su comunidad, que sea exitoso en los negocios, que tenga carisma y seguidores, no a los compadres o desempleados para que “les vaya bien”, o personas que no son capaces de escuchar.

Ante los hechos, es mejor un político profesional, personas con vocación de servicio, que realmente deseen colaborar para un mejor estado, creo que todos podemos identificar a quienes realmente debieran ocupar puestos en el futuro, no se pueden aceptar improvisados en ninguna silla, en ningún palacio.

Como dice un amigo, la gente está harta de políticos que en lugar de servir se sirven, de políticos que habiendo vivido gloria, no pueden dejar el reflector, de gente que no aporta, no funciona y no entiende de los nuevos tiempos, ahora todo se sabe, no hay secretos, la corrupción es el enemigo a vencer y el mismo sistema busca frenar este mal endémico que tanto daño ha hecho el país.

Donald Trump no es político, más bien es un mal político, su dinero y las circunstancias lo llevaron a ocupar la Presidencia de Estados Unidos, pero como los gringos también están hartos de ver las mismas caras, quisieron un cambio que tendrá un costo y por lo mismo difícilmente logrará la reelección.

La política debiera tener lo que todas las profesiones, un código de ética, que la rijan leyes severas para quienes traicionen valores, tomen lo que no es suyo y no regresen jamás al servicio público, porque muchos creen que el gobierno es el paraíso, desde cuando oímos frases como “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error” o “un político pobre es un pobre político”.

p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 10.0px 0.0px; text-align: justify; font: 14.0px Helvetica}

La vida da muchas vueltas, hay que cuidar el prestigio, pensar en la familia, los hijos, en la vergüenza de ser señalado por toda la sociedad, no hay tregua señores, para bien o para mal, la tecnología de la información nos rebasa, hay que andar con pies de plomo, prefiero a un político profesional que a otro que ni político es.

Más información en esta sección ..

Opiniones